Un nuevo compromiso

He dejado abandonado mi blog por temporadas. Eso ha sido por mi presencia cada vez más permanente en las redes sociales. Sin embargo, tengo que encontrar la manera de vincular este blog a mis otros sitios para mantenerlo actualizado y vigente. Después de todo, es mi mejor archivo de opinión sobre temas actuales, y sin duda se irá transformando en una buena fuente de información sobre acontecimientos pasados. Desde mi particular punto de vista, por supuesto.
Lo que me comienza a fascinar de esta interacción constante en la web es la enorme riqueza de información a la que tenemos acceso quienes nos dedicamos al mundo de la comunicación. Entre mucha basura, hay auténticas perlas, pero es preciso tener muy buen olfato para saber diferenciar entre una cosa y otra.
En la red he encontrado a personas inteligentes, lúcidas, involucradas con el desarrollo de su país y comprometidas con sus ideales. Eso, al final de cuentas, es un respiro entre tanta corrupción y venalidad, entre las muestras de ambición extrema y los intentos por regresar al oscurantismo del medioevo.
Nuestra obligación es contribuir al debate, participar con buenas propuestas y creer cada vez más en la posibilidad de un cambio positivo. De otro modo, de nada serviría dedicar tiempo y esfuerzo a esta noble tarea del periodismo.